Trilogía Alexandros, Massimo Manfredi


Hoy vamos a reseñar otro clásico de la novela histórica, se trata de la trilogía Alexandros, que, como su nombre indica nos narra la vida y campañas del gran rey macedonio. Su autor Valerio Massimo Manfredi, es uno de los autores imprescindibles si te gusta el género, obras como El ejército perdido, La última legión o sus dos novelas sobre Odiseo dan fe de ello.

Alexandros se compone de tres títulos que abarcan toda la vida de éste personaje que a tantos historiadores y escritores ha fascinado. El primero de ellos, “El hijo de un sueño”, nos narra su infancia y adolescencia hasta que es proclamado rey de Macedonia con veinte años. Quizás, muchos penséis que no es una época muy interesante, ya que no hay tantas batallas y marchas interminables hacia la gloria, pero a mi juicio es fundamental, ya que son los años que forjarán el carácter “dual” de Alejandro.

Alejandro era hijo de Olimpia de Epiro y del gran rey macedonio Filipo II. Macedonia por aquellos años se estaba convirtiendo en un reino emergente gracias a las conquistas de Filipo, pero el resto de Grecia los veía como rudos montañeses que eran poco más que bárbaros. El rey macedonio quería cambiar esa tendencia y por ello proporcionó a Alejandro la mejor educación posible que se podía recibir en aquellos años, el mismísimo Aristóteles formó al pequeño príncipe y a sus amigos, fundamentales para el devenir de la historia.

Pero la niñez duraba poco en aquella época, las intrigas palaciegas y los objetivos personales se mezclan con la difícil relación de sus padres, que literalmente se odiaban. Para empeorar la situación Filipo es asesinado y un jovencísimo Alejandro tendrá que demostrar que es lo suficientemente fuerte para suceder a su padre pacificando Grecia y preparando su invasión de Persia.

Portadas de la trilogía.

Portadas de la trilogía.

El segundo libro, “Las arenas de Amón”, engloba desde su llegada a Anatolia hasta su visita al templo de Zeus Amón en Siwa. Aquí ya empezamos a vivir batallas tan épicas como Gránico o Issos, sin olvidar el asedio a la ciudad de Tiro, que llegó a desesperar al Magno. Los personajes evolucionan, y aunque Alejandro es amado como un dios por sus tropas, ya empieza a mostrar esa faceta iracunda que en ocasiones no puede controlar. Esta falta de control se verá más acentuada por la visita al templo de Amón, del que saldrá convencido de que es verdaderamente un dios.

La tercera novela, El confín del mundo, nos relata el resto de su corta pero intensa vida, Gaugamela, su entrada en Babilonia, el incendio de Persépolis, la marcha hacia el este atravesando el Hindu Kush hasta llegar a la India, la última gran batalla contra el rey Poros en el río Hidaspes y la penosa marcha hacia el hogar. En esta tercera entrega, Alejandro cae en una espiral autodestructiva alimentada por su propio ego y las interminables bacanales rebosantes de vino mezclado con Opio, conducta que su ejército cada vez tolera menos a medida que se alejan más y más de su querida Grecia. Incluso sus inseparables compañeros temen sus arrebatos. En definitiva, todo el gran periplo de la vida de este grandísimo personaje hasta su muerte en Babilonia.

El autor, Valerio Massimo Manfredi.

El autor, Valerio Massimo Manfredi.

La novela es casi impecable históricamente hablando, se deja muy poquitas cosas en el tintero, y realmente te sentirás inmerso en la historia y en la trama, y es digno de alabanza ya que, cuando se escribe sobre un personaje tan conocido como Alejandro Magno, se tiene muy poco margen para sorprender al lector pues si es aficionado a la historia sabe de sobra lo que va a pasar. Las batallas están muy bien narradas, tanto en su parte táctica como en el combate en sí, pero lo que me gusta realmente de la obra es lo que el autor profundiza en el carácter de su protagonista y sus continuas subidas al Olimpo y posteriores bajadas al hades. Pero hay dos cosas que he echado de menos y es que su relación personal con Hefestión no tiene el calado que merecía, aunque no se oculta en ningún momento la predilección de Alejandro por él, y su autoproclamada equivalencia a Aquiles y Patroclo, queda bastante “desnatada”.

Quitando esta última opinión personal, el resto de la trilogía hace honor a la vida del Magno, la pomposidad del imperio persa y los últimos coletazos de la dinastía aqueménida, la helenización de oriente que perduraría durante siglos después. Por lo tanto, os dejo algo más para pedir a los reyes o papá Noel, que aunque no sea novedad, es el típico clásico que debéis leer sí o sí.

Aprovecho estas últimas líneas para despedirme de vosotros hasta que pasen las fiestas, un pequeño lapsus para volver el año que viene con más fuerza y mucha mucha más historia. Os deseo lo mejor para vosotros y vuestras familias, ¡¡feliz navidad!!

 

Acerca de Rober

Me llamo Roberto y nací en el año 1979 en Madrid. Apasionado de la historia desde siempre, mi única intención es que compartamos y divulguemos en este espacio cada pedacito de la antigüedad que tanto nos gusta. Me encantaría que recorrieras conmigo este periodo. ¿Te apuntas?, pues bienvenido a Historia o leyenda.

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