Religión Celtíbera, culto y sacrificio 2


Es más que probable que alguna vez hayáis leído u oído hablar de la resistencia de Numancia, o de los aguerridos arévacos o belos. Los celtíberos ocuparon un lugar privilegiado en nuestra historia antigua por ser un pueblo indómito y guerrero, pero, ¿en qué creían estas tribus?, ¿qué deidades adoraban y como eran sus ritos? Hoy en Historia o leyenda vamos a introducirnos en la parte más espiritual de nuestros antepasados.

Desgraciadamente las fuentes clásicas no son tan abundantes en cuanto a las creencias celtíberas respecto a la de la rama gala o britana, no obstante, existen hallazgos arqueológicos que arrojan luz sobre las peculiaridades religiosas de los habitantes de la meseta hispana, como pueden ser el conjunto de vasos cerámicos procedentes de Numancia. Por otro lado no podemos obviar la clara relación entre los celtas de la zona hispana y sus parientes de más allá de los Pirineos, coincidiendo los principales dioses del panteón celta. El omnipresente Lug, dios de la luz, cuervo que lo abarca todo con sus largos brazos. Las Matres, que aseguraban la fertilidad y el ciclo de la vida, o Epona, que acompañada de su caballo, guiaba a los difuntos en su camino.

Estrabón también nos da una referencia de un dios sin nombre o más bien con un nombre tabú, que representaba a la luna, que por otra parte era la manera de contar el tiempo de los celtas, es decir, no contaban en días sino en lunas, os dejo la cita:

“Según ciertos autores los galaicos son ateos; mas no así los celtíberos y otros pueblos que lindan con ellos por el norte, todos los cuales tienen cierta divinidad innominada a la que, en noches de luna llena, las familias rinden culto danzando hasta el amanecer, ante las puertas de sus casas.”

Vaso encontrado en Numancia que representa dos guerreros.

Vaso encontrado en Numancia que representa dos guerreros.

Aparte de la referencia de Estrabón, el culto local a divinidades autóctonas estaba basado en lugares sagrados como bosques, lagunas o ríos y a la iconografía totémica como demuestran los vasos de Numancia que representan infinidad de animales como caballos, lobos, serpientes, ciervos, etc. Probablemente uno de los santuarios más conocidos de la Celtiberia sea el de Peñalba de Villastar (Teruel), situada en la cima de un monte a cuyo pie pasa el río Turia. En la parte más alta se halla un promontorio de caliza con más de una veintena de inscripciones votivas y una serie de huecos probablemente dedicados al sacrificio.

Pero este tipo de lugares no sólo se encontraban en parajes perdidos, también se tiene constancia de estructuras en núcleos urbanos dedicados al culto o la los sacrificios. Un ejemplo los encontramos en Ulaca (Ávila), donde se encuentra una “habitación” tallada en la roca donde dos escaleras conduce a una plataforma con dos concavidades comunicadas entre sí, que a su vez vertían a una tercera por medio de un canal.

Ubicación del templo de Villastar.

Ubicación del templo de Peñalba de Villastar.

Los sacrificios rituales que se llevaban a cabo en estos lugares solían ser de animales o incluso objetos, pero sin lugar a dudas en ocasiones excepcionales fueron sacrificios humanos. El sacrificio era en la antigüedad una vía de comunicación con los dioses muy común entre la mayoría de las civilizaciones, en su vertiente humana tenemos varias fuentes que atestiguan estos hechos, como pueden ser Diodoro o Tácito. Estrabón comenta uno de estos rituales perpetrado por los lusitanos, parece ser que con un fin adivinatorio o profético:

“Son muy aficionados los lusitanos a sacrificios (humanos), y examinan entrañas, pero sin sacarlas. Examinan también las venas del pecho y dan oráculos palpándolas. Vaticinan también por las entrañas de prisioneros, cubriéndolos con capas. Después, cuando el sacerdote da un golpe en las entrañas vaticinan primero por la caída. También cortan las manos a los prisioneros y dedican a sus dioses las manos derechas.”

El sacrificio animal, mucho más común, está mucho mejor documentado y catalogado, encontrándose en los lugares de culto restos de diversos animales que certifican la iconografía hallada en diversos objetos que representaban estos ritos , bueyes, caballos, ciervos o jabalíes eran algunas de las ofrendas a los dioses.

Uno de los aspectos que marcan alguna diferencia con los celtas de la Galia o Britania era la ausencia de una casta sacerdotal como eran los druidas, es cierto que se tiene constancia de la existencia de sacerdotes o intermediarios con el dios en cuestión, pero nada que ver con el estatus que poseían los druidas. Una pieza de cerámica encontrada en Numancia representa uno de estos sacerdotes realizando un sacrificio con un cuchillo curvo y un gorro de forma cónica.

Representación del sacerdote celtíbero (Numancia).

Representación del sacerdote celtíbero (Numancia).

Otra de las partes más importantes de la religión son los rituales funerarios, principalmente los celtíberos preferían la incineración a otro tipo de rito, aunque no de manera exclusiva. Si el celtíbero caía en combate se consideraba un ultraje incinerarlo, para que la alma del guerrero ascendiera con mayor rapidez, se dejaba el cuerpo a la intemperie para ser devorado por los buitres que era un animal sagrado y se encargaría de llevar su ánima al paraíso. La muerte por enfermedad o postrado se consideraba indigna, pero no les privaba del más allá y en función del estatus del fallecido se podían encontrar en sus tumbas armas dobladas (típico de cualquier pueblo celta, incluso hay variantes germanas), escudos, bocados de monturas y ajuares varios de la vida común, incluso en alguna ocasión se han hallado cráneos humanos que se asocian a los trofeos conseguidos en vida, aunque tampoco se descarta que si era un personaje muy importante fueran el resultado de un combate ceremonial a muerte, como el que se realizó a la muerte de Viriato.

La mezcolanza hizo de este pueblo algo diferente y apasionante incluso para las civilizaciones que compartieron su tiempo, su ardor guerrero y su obstinación por mantenerse fuera de la órbita de extranjeros hizo de la conquista de la península un horror para Roma, posteriormente, llegado el imperio, la romanización fue total, aunque en algunos puntos del norte, el culto celta perduró varios siglos más, pero bueno, eso como sabéis, es otra historia.

Bibliografía y fuentes:

Estrabón, Geografia libro III.

Manuel Salinas de Frías, La religión de los celtíberos.

Alberto J. Lorrio, Los celtíberos.

 

Acerca de Rober

Me llamo Roberto y nací en el año 1979 en Madrid. Apasionado de la historia desde siempre, mi única intención es que compartamos y divulguemos en este espacio cada pedacito de la antigüedad que tanto nos gusta. Me encantaría que recorrieras conmigo este periodo. ¿Te apuntas?, pues bienvenido a Historia o leyenda.


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2 Comentarios en “Religión Celtíbera, culto y sacrificio

  • Ariel

    Excelente Robert! Es apasionante descubrir aspectos históricos de pueblos pocos conocidos como es el caso de los celtíberos, pues lamentablemente, desconocemos de muchos pueblos en la historia de la humanidad que nos han legado un acervo cultural importante. Espero poder seguir leyendo de publicaciones tan interesantes como esta. Saludos! Ariel de Argentina.

     
    • Rober Autor

      Hola Ariel!, muchas gracias por tu comentario, la verdad es que tienes mucha razón en lo que expones, sin duda hay mucho por aprender y conocer de diversos pueblos que nos precedieron y más de la época clásica que tanto nos apasiona, me alegra que quieras descubrirlo en Historia o leyenda, un atento saludo desde Madrid.