Novelview 3, Javier Pellicer


Hoy nuestro invitado en Historia o leyenda es Javier Pellicer, un escritor valenciano que descubrí hace un par de años con su novela “El espíritu del lince”. A los que os guste el género fantástico probablemente ya le conozcáis de sobra, colaborador en varias antologías como “Crónicas de la marca del este” basado en el famoso juego de rol, y su última novela “Legados”, ambientado también en el mundo de magia, capa y espada.

Sin embargo, (como muchos de nosotros) es un apasionado de la historia y sin duda esa faceta se deja ver en “El espíritu del lince”, un texto ambientado en la Iberia prerromana, pocos años antes del comienzo de la segunda guerra púnica.

Para no extenderme más y dejaros con la entrevista, añado un enlace para que leáis la reseña del libro, “El espíritu del Lince”.

Hola Javier, gracias por la oportunidad que das a Historia o Leyenda con esta entrevista.

-No se merecen. En todo caso, soy yo quien está agradecido por dedicarme un poco de vuestro espacio.

P. ¿Podrías presentarte a la comunidad y contarnos algo sobre usted?

R. Soy un valenciano que un día pensó que esa gran pasión que era leer se le quedaba corta y decidió, sin saber dónde se metía, en pasarse al otro lado, el de los autores literarios. Y ahí estoy, luchando por hacerme un hueco en este mundo tan competitivo, que no vive precisamente tiempos de bonanza.

P. En su trayectoria como escritor podemos comprobar que la fantasía está muy presente. ¿Crees que tener experiencia en ese género da más frescura a la hora de relatar novela histórica?

R. No necesariamente, pero en mi caso sí me ha aportado un estilo distinto a la clásica literatura histórica más encorsetada. No puedo obviar mi inclinación a la épica, algo que me viene sin duda de mi afición al fantástico más “tolkien”, a la aventura. De hecho, es habitual que incluya algún tipo de elemento cercano a lo sobrenatural, aprovechando las supersticiones y creencias del mundo antiguo. Así lo hice, por ejemplo, en “El espíritu del lince”, al utilizar el recurso de la profecía con el protagonista.
Sin embargo, hay autores de novela histórica que no se sienten atraídos hacia el género fantástico y aún así son magníficos. Cada escritor toma referencias y construye su propio estilo de muy diversas fuentes. Lo importante es que el resultado satisfaga al lector.

P. En su novela “El espíritu del lince” nos encontramos en la Hispania prerromana, ¿Por qué eligió este periodo?

R. La idea me rondaba por la cabeza porque era una época muy antigua, que ofrecía cierta libertad argumental, y que de algún modo tenía un poderoso aire a leyenda, a mito. Era perfecto para iniciarme en un género que como autor jamás había tocado. Pero lo que me hizo tomar la decisión definitiva fue la lectura de un pasaje del historiador latino Tito Livio, en concreto su narración del asedio de Sagunto a manos del estratega cartaginés Aníbal Barca. Aquel texto era tan épico que me cautivó sin remedio, y me dije que ahí había una historia que contar. Una cosa llevó a la otra y así nació Icorbeles, Alorco, Nistan y, en definitiva, “El espíritu del lince”.

P. Supongo que la documentación tuvo que ser exhaustiva, ¿de qué fuentes se sirvió?

R. Principalmente de los historiadores clásicos, como Tito Livio o Polibio, aunque en aquella exhaustiva tarea de documentación busqué también artículos académicos de especialistas en la materia (junto con, por supuesto, visitas a yacimientos y museos). Hay que tener en cuenta que partía de cero, sin estudios sobre la materia. Fue un proceso muy largo, de meses, pero a la vez tremendamente satisfactorio, donde no solo descubrí los entresijos de una civilización que habitó las mismas tierras donde vivo, sino que me hizo tomar conciencia del enorme y esforzado trabajo de los historiadores actuales por arrojar luz a una época tan antigua. Es una lástima que la gente común no conozca su propia historia.

Portada de la novela.

Portada de la novela.

P. Los íberos se relacionaron con muchas de las potencias de la antigüedad, sin duda fueron influenciados por ellas, ¿Podemos entonces considerar bárbaros a los íberos?

R. La cuestión es que el término “bárbaro” tenía un significado bastante diferente al actual. Hoy en día ese término lo asociamos con “salvaje” o “bruto”, pero en aquellos tiempos remotos el término “bárbaro” señalaba en realidad a todos aquellos pueblos que estaban fuera de la órbita del mundo griego y romano, especialmente a quienes no hablaban griego o latín. Su sinónimo más aproximado sería el de “extranjeros”. Sí tenía un componente peyorativo en tanto los griegos y romanos consideraban a todo aquel que no formaba parte de su cultura como inferiores, aunque no en el sentido de “salvajes”.
Por tanto, los romanos y los griegos (y muy probablemente también los fenicios y cartagineses) consideraban a los íberos como bárbaros en el sentido que he comentado. Pero en cualquier caso, la cultura íbera era muy rica y refinada, y en muchos aspectos los podríamos considerar hoy en día mucho más civilizados que a los propios romanos o griegos. Por ejemplo, en su concepto de respeto absoluto por la figura de la mujer, que tenía un rol infinitamente más importante que entre romanos y griegos. Ese, precisamente, es uno de los aspectos que más me gusta de la cultura íbera y en el que he puesto especial énfasis en “El espíritu del lince”.

P. Sabemos que los íberos eran mercenarios  muy solicitados ¿Fueron los íberos determinantes en la campaña de Aníbal?

R. Lo fueron, en efecto. Aníbal supo ganarse el favor de todos los pueblos con los que interactuó, incluso con aquellos con los que luchó para conquistarlos. Ya fuera mediante la promesa de una buena soldada o por carisma, tuvo a su lado a guerreros como los edetanos o los oretanos, por nombrar dos pueblos íberos. Y desde luego fueron parte importante de sus campañas, tanto en tierras italianas como durante la defensa de la península ibérica por parte de sus parientes que permanecieron aquí.

P. Icorbeles es el protagonista de la novela, pero está acompañado de otros personajes muy interesantes, ¿con cuál se siente más identificado?

R. Probablemente con Alorco, el gran amigo de Icorbeles. Tiene más de mí que cualquier otro. Su carácter crítico hacia los patriotismos y lealtades exacerbadas, por encima de las personas, es un rasgo con el que coincido. O, más bien, Alorco coincide conmigo.

P. ¿Puedes adelantarnos algo de su próximo trabajo?

R. No sé si será mi próximo trabajo, pues eso queda en manos de las editoriales, pero mi agente está moviendo una novela muy relacionada con “El espíritu del lince”, aunque no es una continuación y contiene diferencias de peso. En cualquier caso, la historia arranca precisamente donde concluyó la anterior, en el asedio de Sagunto, y narra una de las epopeyas más grandiosas de la Historia del Hombre: la travesía de Aníbal y su ejército hasta Italia, para plantar cara a los romanos. Me parece asombroso que nadie haya relatado esta aventura en profundidad antes.

P. ¿Se ve más como un Tolkien con tintes históricos o como un Posteguillo fan de la fantasía?

R. Difícil pregunta. Considero que el propio Tolkien era, de algún modo, un autor de novela histórica, solo que en lugar de narrar acontecimientos de nuestro mundo, narró los de la Tierra Media.

Por mi parte, mis dos novelas tienen un poco de todo: “El espíritu del lince” es una novela histórica con aire a fantástico; y “Legados” es una novela de fantasía con el toque de realismo del género histórico.

Aunque a la hora de mirarme en un espejo con el rostro de otro autor, diría que me además de Tolkien la influencia más poderosa que he tenido ha sido la de Javier Negrete, autor al que admiro por su polivalencia. Igual te crea una saga fantástica de éxito como “La saga de Tramórea” como una novela histórica fabulosa como “Salamina”.

Javier Pellicer.

Javier Pellicer.

P. ¿Cuál es su personaje histórico preferido?

R. Aníbal Barca, sin duda. No solo por su osadía en plantar cara al enemigo que derrotó a su padre (aunque es cierto que Amílcar no perdió realmente ninguna batalla contra Roma), ni siquiera por sobreponerse a la posición de humillación que tenía Cartago tras la Primera Guerra Púnica (algo que también se lo debe a su padre). Mi fascinación viene por su carisma, por esa habilidad que tuvo para aglutinar en torno a su figura a pueblos tan distintos como los íberos, los celtíberos, los galos o los númidas. Pueblos además que estaban enfrentados entre sí, pero que aceptaron dejar sus diferencias a un lado para luchar no por una patria, sino por un líder (y sí, sin duda también el dinero tuvo mucho que ver, no soy tan ingenuo). Los hombres que lucharon al lado del general cartaginés no eran el ejército de Cartago, eran el ejército de Aníbal.

P. ¿Escritor imprescindible?

R. Muchos. En fantasía, Tolkien o Negrete. En novela histórica, una vez más Negrete o Nicholas Guild. En ciencia ficción, Arthur C. Clarke, Asimov o Stanislaw Lem. En terror, el vigués Darío Vilas. Y mejor me detengo porque podría estar todo el día.

P. En nuestra comunidad son muchos los devoradores de novela histórica, y alguno le gustaría dar el paso a escribir, ¿Qué consejo puede darles?

R. Que se preparen bien. Y que al mismo tiempo disfruten. Si tenemos aspiraciones profesionales o semi-profesionales, hay que buscar el equilibrio entre disfrutar uno mismo y prepararse bien para aprender y mejorar. Aunque el mejor consejo de todos es leer. El escritor es ante todo lector, un lector que analiza y observa cómo trabajan otros, y aprende de ello (tanto de lo bueno, para adoptarlo, como de lo malo, para rechazarlo).

P. ¿Cree que la web 2.0 aporta beneficios a la difusión o, los métodos clásicos son los más efectivos?

R. Un avance tan importante como Internet es indiscutiblemente una mejora en cualquier campo, especialmente en la difusión. Pero hay que saber manejarlo, porque puede ser un arma de doble filo. Si nuestra obra gusta, puede darnos un gran empujón al éxito. Por el contrario, si nuestra obra decepciona, todo lo contrario. Es un “boca a oreja” aumentado a la enésima potencia.

En cualquier caso, al menos en España, los éxitos de ventas siguen produciéndose mayoritariamente por campañas promocionales a la vieja usanza, esto es, con presencia masiva en librerías sobre todo.

P. Muchas gracias por todo Javier, si quiere añadir algo para nuestros lectores…

R. Simplemente un llamamiento para que no solo disfrutemos de la lectura (sea de un género u otro), sino que nos esforcemos en dar a conocer esta pasión nuestra, para que no se vea sepultada por las nuevas formas de ocio (que no tienen nada de malo, por otra parte). El mundo del libro está en crisis, no es ningún secreto. Así que creo que es el mejor momento para que reconozcamos el trabajo de cuantos hacen posible la existencia de ese libro: el autor, que crea la historia; la editorial, que la convierte en libro; y el librero, que se lo acerca al lector.

Para finalizar quisiera agradecer como siempre la disponibilidad y buen hacer de nuestro invitado Javier Pellicer. Hacer entrevistas a autores es una de las pequeñas satisfacciones que me otorga el blog, os dejo el link a su página web por si queréis conocerle un poco más. Javier Pellicer.

 

Acerca de Rober

Me llamo Roberto y nací en el año 1979 en Madrid. Apasionado de la historia desde siempre, mi única intención es que compartamos y divulguemos en este espacio cada pedacito de la antigüedad que tanto nos gusta. Me encantaría que recorrieras conmigo este periodo. ¿Te apuntas?, pues bienvenido a Historia o leyenda.

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