Marco Antonio Orator, el poder de la palabra 4


Este es un post de invitado de Antonio López López @nvmantinvs.

Nacido en el 143 a.C. en el seno de una familia plebeya, de la gens Antonia. Los Antonios se creían descendientes de Hércules (Herakles para los griegos), su familia, y él posteriormente pertenecía a la facción o partido de los optimates.

Su primer peldaño ascendido en la larga escalera de la carrera política y militar de Roma (cursus honorum) fue el de ser nombrado cuestor en el año 113 a.C.

En el año 104 a.C. (existen ciertas dudas sobre si fue en el 102 o en el 104 a.C. lo mismo pasa con la celebración del triunfo) siendo pretor, se dirigió a combatir a los piratas de Cilicia y de Panfilia, y para ello contó con buques que habían sido pedidos en su mayor parte a los puertos comerciales que dependían de la República.

Su victoria no fue contundente, ya que como afirma T.Mommsen y T.Holland, entre otros, la mayor parte de los piratas huyeron y se refugiaron en Creta, volviendo a su actividad frenética poco después. Una guerra abierta contra los piratas no sería muy exitosa y la mayoría de los políticos influyentes preferían no hacer nada.

Aspecto de un pirata cilicio. Ilustración de  Christos Giannopoulos.

Aspecto de un pirata cilicio. Ilustración de Christos Giannopoulos.

Sus adeptos seguramente tuvieran la opinión de que su victoria sí fue contundente pese a lo que muestran las fuentes clásicas y las contemporáneas. Lo que sí cabe destacar de esta victoria es que posiblemente Orator fue el primero en anexionar Cilicia a la República romana en calidad de provincia. Otro hecho a destacar de dicha conquista es que se trajo a Roma el espolón del barco pirata más grande que derrotó y fue colocado en los Rostra.

En el año 99 a.C. fue elegido cónsul, su colega fue Aulo Postumio Albino y su consulado se caracterizó por su férrea oposición a la ley agraria que había propuesto el tribuno de la plebe Sexto Titio. Dicho tribuno seguía los pasos de Lucio Apuleyo Saturnino en lo que a reformas agrarias se refiere, este último supervisó la importación de grano a Ostia y fue depuesto de su cargo por no atacar políticamente a sus rivales populares. Finalmente Antonio logró que no se aprobara la reforma agraria presentada por Sexto Titio. Aquí ya se empezaban a vislumbrar las majestuosas dotes de oratoria que Antonio tenía.

El mismísimo Cicerón, siendo un jovenzuelo, siempre andaba detrás de Lucio Licinio Craso el Orador y de Marco Antonio el Orador, a los cuales consideraba como los mejores oradores de su tiempo, en ese orden.

El mismísimo Cicerón tuvo a Marco Antonio como referencia.

El mismísimo Cicerón tuvo a Marco Antonio como referencia.

En el 97 a.C. fue censor junto a  Lucio Valerio Flaco (que más tarde fue Magister Equitum de Sila). Ambos formaron una plantilla especial de administrativos censuales que recorrieron toda Italia y la Galia itálica con la intención de censar las áreas rurales y de esta forma intentar conceder la ciudadanía romana a muchos itálicos que no lo habían hecho por falta de interés o por carecer de medios para desplazarse a Roma. De esta forma decenas de miles de itálicos obtuvieron la ciudanía ante la indignación de la mayoría de familias patricias

Durante la Guerra Social mandó una parte del ejército de los entonces aliados Mario y Sila.

Se sabe que Orator era “colega” de Mario y que incluso frecuentaba su casa, pero la relación se fue enfriando sobre todo con la entrada en escena de Lucio Cornelio Sila, quien se terminó postulando definitivamente como enemigo de Mario y que además se vio privado de sus posesiones cuando abandonó Roma para iniciar una campaña contra Mitrídates VI, la llamada Primera Guerra Mitridática. Marco Antonio se unió al bando de Sila (ambos eran optimates) pero este hecho le costó la vida cuando Mario entró en Roma e inicio una serie de asesinatos con ayuda de Lucio Cornelio Cina, Gneo Papirio Carbón y Quinto Sertorio.

La muerte de Marco Antonio Orator es cuanto menos curiosa de relatar y ha sido el hecho que me ha llevado a tomar la decisión de interesarme en escribir esta breve pero inusual biografía.

En el 87 a.C. Marco Antonio el Orador se encontraba refugiado en casa de un amigo humilde, y viendo el anfitrión que tenía tan ilustre huésped envió a su esclavo atriense (el de más alto rango, de confianza) para que comprara vino a uno de los taberneros que se encontraban cerca. El esclavo cometió el grave error de pedir un vino caro y poco habitual, algo que levantó las sospechas del tabernero, ya que habitualmente compraba un vino barato y común. El esclavo volvió a cometer su segundo error al revelar la identidad del ilustre huésped de su amo. Le dijo que su amo lo estaba ocultando y el tabernero no hizo más preguntas y le vendió el vino sin más. Pero quiso la mala suerte que este tabernero saliera al encuentro de Cayo Mario, que se encontraba en su casa en plena comida, y que se alegró de sobremanera y mandó a Publio Annio y unos cuantos soldados para que asesinaran a Marco Antonio y le trajeran su cabeza. Para que luego la fama de cruel se la lleve Sila…

Estatua de origen etrusco llamada "El orador", en el borde de la toga lleva una inscripción que refiera a Aulo Metelo.

Estatua de origen etrusco llamada “El orador”, en el borde de la toga lleva una inscripción que refiera a Aulo Metelo.

Los soldados de Annio entraron en la casa donde se refugiaba Orator y se lo encontraron sentado tranquilamente. En vista de la actitud de los soldados, Antonio sabía que lo iban a asesinar, y tales eran sus dotes de oratoria que ninguno se atrevió a dar un paso más. Orator les rogó que no lo asesinasen y los soldados marcharon afuera para pedir instrucciones a Annio. Plutarco incluso relata que los soldados se echaron a llorar al ver que tenían que asesinar a un hombre tan noble e ilustre. Annio al ver que sus soldados no aparecían subió el mismo a la habitación donde se encontraba Antonio y sin más dilaciones le cortó la cabeza.

La cabeza de Marco Antonio Orator fue colgada en la Rostra junto con otros partidarios de Sila que fueron asesinados.

Tras la muerte de Marco Antonio Orator, sus propiedades fueron confiscadas por los sicarios de Mario, pero éstos no encontraron indicios de dónde podía guardar su dinero y no se pudo localizar ni un sestercio a su nombre en las bancas romanas.

De esta forma tan vil moría uno de los mayores oradores y abogados de su época, el mejor de su tiempo junto con Lucio Licinio Craso según Cicerón, quien los encontró como principales referentes y los admiró fervientemente.

Desafortunadamente no ha sobrevivido ninguno de sus discursos hasta la actualidad. Fueron seis en total, siendo el más importante el que promulgó en defensa de Marco Aquilio, quien estaba acusado de extorsión al gobierno de Sicilia, esto ocurrió en el 99 a.C.

Marco Aquilio había rechazado la apelación al jurado y la actuación de Marco Antonio fue determinante, hasta tal punto que llegó a desgarrar su túnica a la altura del pecho para mostrar las cicatrices de guerra, algo que conmovió al jurado y Aquilio fue absuelto.

Marco Antonio fue clave en la carrera de Cicerón y en este fragmento de una conocida obra de Cicerón se puede apreciar (en negrita) como Cicerón lamentaba que Antonio apenas dejara obras escritas:

 ¿Será por ventura Craso, dijo Marco Bruto, el

orador perfecto que buscabas?

-No lo sé, dije. Pero hay de Lucio Craso una defensa

que hizo de Quinto Cepión en su consulado.

No es breve como elogio, pero sí como discurso. Es

el último que pronunció siendo censor. En todas

sus oraciones resplandece la verdad sin afectación

alguna; las cláusulas y los períodos eran en él concisos

y breves, divididos en esas partes pequeñas que

llaman los Griegos ____.

-Al oírte elogiar tanto a esos oradores, dijo Bruto,

me lamento mucho más de que Antonio nada

dejara escrito, fuera de aquel libro tan breve de retórica,

y de que Craso escribiera tan poco.

 

Marco Antonio Orator tuvo dos hijos, aunque prácticamente fueron una deshonra para la gens Antonia, afortunadamente, Orator no pudo ver las atrocidades que cometieron sus hijos puesto que murió antes de que las realizaran.

Marco Antonio Crético era el mayor. Recibió un mandato similar al de su padre para vencer a los piratas en el 73 a.C. pero fue derrotado estrepitosamente, además él mismo cometió pillaje en las provincias que debía proteger y finalmente tuvo que pactar con los cretenses para salvarse, de ahí le vino su agnomen Creticus (“el vencedor de Creta” u “hombre de tiza”). Crético fue el padre de Marco Antonio el Triunviro.

El hijo mayor de Orator era Gayo Antonio Híbrida, sin duda la “joya de la corona” de los Antonios. Cabe destacar que empezó siendo legado de caballería de Sila durante la Primera Guerra Mitridática, hasta ahí bien, pero al regresar Sila él se quedó al mando de una fuerza de caballería y se dedicó a saquear el campo y los templos griegos, se ve que lo aprendió de su hermano. Las quejas no tardaron en llegar por parte de la población, y llegaron a acusarle de haber mutilado y torturado a decenas de personas, y así (según Plinio) se ganó el sobrenombre de Hybrida (homo semiferus y hombre bestia). Por estos poco honrosos hechos fue acusado, siendo un tal Cayo Julio César quien lo juzgara, aunque salió absuelto.

Su carrera finalmente fue a más y llegó a ser cónsul electo en el 66 a.C. junto a Cicerón, el que fuera amigo de su padre.

También apoyó brevemente a Catilina en su conspiración pero Cicerón lo hizo cambiar de bando, aun así, cuando fue obligado a reclutar un ejército para luchar contra Catilina cedió el mando a su legado Marco Petreyo por motivos de salud. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Así continuó su “ilustre” carrera, siendo acusado de nuevo por ejercer de tirano en su gobierno de la provincia de Macedonia. Finalmente fue condenado al exilio aunque es probable que fuera César el que lo llamara para formar parte del Senado, en calidad de censor.

Así pues podemos ver que la descendencia directa de Marco Antonio Orator se caracterizó por muchos altibajos tanto políticos como sociales, digamos que no habían heredado la compostura y el aplomo de su padre. Más conocido sería el nieto de Orator, de nombre Marco Antonio también, el famoso tribuno de la plebe, magister equitum de César y triunviro, larga es de contar su vida, pero eso como sabéis, es otra historia.

 

Bibliografía y fuentes:

Theodor Mommsen: Historia de Roma, Tomo IV

Tito Livio: Historia de Roma desde su fundación, Tomo III.

Tom Holland: Rubicón.

Francisco Bertolini: Historia de Roma, Tomo II.

Lucio Anneo Floro: Epítome de la historia de Tito Livio.

Plutarco: Vidas paralelas, Gayo Mario.

Marco Tulio Cicerón: Bruto o de los ilustres oradores.

Plinio el Viejo: Historia Natural, Libro VIII.

 

Acerca de Rober

Me llamo Roberto y nací en el año 1979 en Madrid. Apasionado de la historia desde siempre, mi única intención es que compartamos y divulguemos en este espacio cada pedacito de la antigüedad que tanto nos gusta. Me encantaría que recorrieras conmigo este periodo. ¿Te apuntas?, pues bienvenido a Historia o leyenda.


Deja un comentario

4 Comentarios en “Marco Antonio Orator, el poder de la palabra

  • Víctor Julio

    Muchas gracias por tan valioso aporte, nos amplía los horizonte del conocimiento en historia antigua, que tal vez en mi país no los encuentro, sin embargo esto ayuda mucho a los docentes y por ende a los estudiantes. sigue adelante

     
    • Rober Autor

      Hola Víctor Julio, sin duda Toni, el autor del artículo ha acertado de lleno con el tema, Marco Antonio fue un gran orador y un personaje importante. Muchas veces nos centramos en conquistadores o emperadores más conocidos y nos olvidamos de los hombres que realmente mantuvieron un imperio que duró casi un milenio. GRacias por tu apoyo y por seguirnos.

       
  • Sergi

    Una muy buena biografía de este personaje Antonio López López @nvmantinvs. No lo conocía en profundidad, había oído hablar de él pero de pasada. Es lo que tiene la historia de Roma, muchos nombres que permanecen en el olvido. Hay personajes que han hecho mucho menos pero ocupan muchas más páginas. Enhorabuena por el artículo, como tu bien dices, la crueldad la impartían todos por igual, para que luego digan de Sila, En toda guerra, ambos bandos cometen atrocidades… Un saludo.

     
    • Nvmantinvs

      Muchas gracias por tus palabras, Sergi.
      Estoy completamente de acuerdo con lo que dices, y un reflejo de ello ha sido la dificultad a la hora de recabar información sobre este personaje. Es un artículo que empecé hace meses y que he querido escribir estando muy documentado porque es un personaje prácticamente desconocido y quería darle la importancia que se merece, que no es poca.
      En este blog de mi compañero se intenta relatar hechos históricos más o menos conocidos pero también hay cabida para los olvidados de la historia.
      Y en lo referente a la crueldad de la guerra, nada más que decir, lo has dicho todo, debemos encargarnos de relatar la historia tal y como es, no todo tiene que ser blanco o negro.
      Un cordial saludo.