Leuctra, Esparta es derrotada 18


Esparta es por todos conocida como la ciudad-estado militar por excelencia. Su forma de vida rigurosa hasta el extremo dio sus frutos al final de las guerras del Peloponeso, cuando hizo hincar la rodilla a su enemiga directa en la península helénica, Atenas.

Con Atenas fuera de juego, los lacedemonios iniciaron un control sobre diversas polis apoyando la facción oligárquica de cada ciudad para su propio beneficio. Pero como siempre solía pasar con los griegos, el juego de alianzas entre ciudades-estado era muy precario y la sombra de Persia apoyando al bando que más le convenía en tal o cual momento podía decantar la balanza a uno u otro lado.

Tebas era una polis de la región de Beocia, no muy querida por gran parte de la Hélade, pues su alianza con Persia en las guerras médicas había calado hondo en el rencor de las otras ciudades que sí combatieron contra los orientales (que te llamaran tebano en la Grecia del siglo V a.c. no era precisamente un halago). Sin embargo esto no impidió a los espartanos aliarse con Tebas en las guerras del Peloponeso, los dos sacaban beneficio, mientras que Esparta sometía toda la Lacedemonia y parte del Egeo, incluidas varias polis de Anatolia, Tebas sería predominante en Beocia y se impondría sobre Platea cuya enemistad era perpetua.

Pero Esparta no era precisamente una nación pujante en lo que a política se refiere, y la desconfianza entre las dos ciudades fue in crescendo, y donde dije digo, digo Diego, los tebanos se aliaron con Atenas y Corinto para hacer frente a una Esparta cada vez más débil en la llamada guerra de Corinto. Una guerra con un tratado de paz (Antálcidas 384 a.c.) hecho mal y rápido, donde nadie ganó, bueno si, Persia ayudaba esta vez a los atenienses y aliados de forma económica y Esparta no tuvo más remedio que ceder el control de sus posesiones en Anatolia al rey de reyes para que éste abandonara el apoyo prestado.

 

Mapa de influencia de los contendientes.

Mapa de influencia de los contendientes.

Y sólo dos años después, los oligarcas de Tebas minados en su autoridad volvieron a pedir ayuda a Esparta, ¿Se negaron?…, pues no. Un ejército espartano entró a sangre y fuego en la ciudad eliminado o encarcelando a todos los que apoyaran la democracia o simplemente fueran contrarios a la oligarquía, salvo algunos que in extremis huyeron a otras polis incluida la propia Atenas. En el 379 a.c., los exiliados volvieron apoyados por de nuevo por Atenas y expulsaron a la guarnición espartana. Se iniciaban unos años de status quo  que los tebanos aprovecharían para reforzarse políticamente y sobre todo militarmente.

Dos nombres tenemos que destacar en este avance que sería determinante para el devenir de las próximas décadas en Grecia y también en Asia: Epaminondas y Pelópidas (determinante en la recuperación de Tebas). Iniciaron una reforma militar que revolucionaría la forma de entender la falange hoplita. ¿Por qué digo que cambiaría las siguientes décadas?, un poco más adelante lo explicaré con más detenimiento, y ahora a lo que vamos, el meollo de la cuestión, ya nos acercamos a la batalla.

Las tensiones continuaban a flor de piel, a Esparta no le gustaba nada una liga beocia liderada por una Tebas aliada de Atenas, sólo podía significar c0nflicto tarde o temprano, y tratándose de los lacedemonios el tema bélico solo era de un sentido. La excusa fue el malestar de alguna polis con el liderazgo de Tebas en la anteriormente citada liga beocia. Hubo un encuentro en Esparta, un encuentro de paz, nominal claro, en cuanto Epaminondas exigió el reconocimiento de Tebas como líder de la liga, Agesilao, uno de los dos reyes espartanos dio por concluida la reunión: guerra.

El otro rey espartano, (por si no lo sabíais Esparta era una diarquía) Cleómbroto irrumpió en Beocia con un ejército de 10.000 hoplitas y 1.000 jinetes, es cierto que Espartiatas solo había de 1.000 a 1.500 pero no dejaba de ser una fuerza lacedemonia terrible, recordad las Termópilas. Los tebanos fueron sorprendidos, no porque no esperasen la invasión sino porque esta se produjo a través de las montañas, Cleómbroto había escogido una ruta alternativa para llegar a Beocia.

La vanguardia de la batalla. Ilustración de Mikel Olazabal.

La vanguardia de la batalla. Ilustración de Mikel Olazabal.

A toda prisa Epaminondas se presentó en las afueras de una ciudad llamada Leuctra para interceptar al enemigo. Llevaba consigo entre 6.000 y 7.500 hoplitas (depende de las fuentes), y una caballería que oscilaba entre 900 y 1.500 jinetes.

Los espartanos formaron en la típica línea hoplita, con una profundidad que podía llegar hasta doce hombres, si se quería “estirar” el frente se podía reducir hasta ocho. La caballería al frente de la línea pero ocupando el flanco izquierdo. Los veteranos y espartiatas al mando del propio rey se encontraban en el flanco derecho. Lo normal es que estas unidades se encontraran en ese flanco, ya que al cubrir al compañero de falange con el aspis en el brazo izquierdo, los hombres tendían a buscar protección inclinándose hacia la derecha, las unidades más experimentadas hacían de “tope” para no perder la formación.

En frente, los tebanos, menores en número y aunque su caballería era superior en efectivos, no era suficiente como para decantar la batalla, tendrían que ser los hoplitas beocios quienes detuvieran a los espartanos. Epaminondas dispuso su caballería en frente de la lacedemonia, simplemente pretendía anularla y que no estorbara en el combate principal, y detrás, la línea hoplita, pero no igual que la espartana. Aquí es donde Epaminondas puso a prueba sus reformas en la falange, el flanco izquierdo tenía mucha más profundidad que el resto de la línea, dependiendo del tamaño del ejército podía ser de hasta cincuenta hombres de profundidad, en Leuctra fueron 4.000 los que ocuparon el flanco, ¡más de la mitad de los infantes!

Las caballerías se lanzaron al ataque dando por comenzada la batalla, y el primer asalto lo ganaron los tebanos haciendo huir a la caballería contraria. Parte de ella logró huir por el hueco libre del flanco espartano, pero otra parte se retiró hacia las propias filas espartanas que no tuvieron más remedio que perder la formación. Epaminondas ordenó el avance de sus tropas, los 4.000 tebanos bajo sus órdenes avanzaron sobre el núcleo duro de los espartanos, el resto de la línea fue retrasándose desde el extremo derecho evitando el enfrentamiento con su propio flanco como si fuera una bisagra. Este movimiento oblicuo en apariencia sencillo, requería de un gran entrenamiento para no perder la cara al enemigo y continuar en una línea más o menos recta para arrollar el flanco enemigo y que encima perdiera la propia cohesión, he ahí la genialidad de Epaminondas.

Los espartanos son superados. Ilustración Johnny Shumate.

Los espartanos son superados. Ilustración Johnny Shumate.

Se desencadenó una tormenta de gritos y aullidos de dolor, el hierro de las lanzas chocaba contra el bronce de los aspis, el combate entre los espartiatas y batallón sagrado de Tebas debió de ser atroz, pero el peso de las líneas tebanas y la disciplina del nuevo ejército entrenado por Epaminondas terminaron por desmoronar la línea espartana, causando estragos.

Los espartanos perdieron unos 2.000 hombres, aunque Diodoro cuenta que casi 5.000, sea cual fuere la cifra correcta, la hegemonía espartana inició su declive total desde Leuctra, y Epaminondas otorgó a su ciudad una década de superioridad en Grecia. Sí, su esplendor duró poco pero su reforma cambió la forma de entender la falange, algo que entendió muy bien un rehén “amistoso” que capturaron en Tesalia, su nombre era Filipo. Él terminó de reformar la falange convirtiéndola en una máquina de hacer picadillo a sus enemigos y posteriormente su hijo, el gran Alejandro intentaría conquistar el mundo con esa falange, pero bueno eso como sabéis, es otra historia.

Bibliografía y fuentes:

Jenofonte, Helénicas.

Plutarco, Vidas paralelas, Pelópidas.

 

Acerca de Rober

Me llamo Roberto y nací en el año 1979 en Madrid. Apasionado de la historia desde siempre, mi única intención es que compartamos y divulguemos en este espacio cada pedacito de la antigüedad que tanto nos gusta. Me encantaría que recorrieras conmigo este periodo. ¿Te apuntas?, pues bienvenido a Historia o leyenda.


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18 Comentarios en “Leuctra, Esparta es derrotada

  • Juan Manuel Villanueva Delgado

    Excelente blog, buenas a muy buenas reseñas y artículos, Lo único que objetar, Somos los comentaristas (una fauna medio inclemente, que oscila entre el “mansplaining” y la critica feroz por la redacción o escritura. Siendo un ambiente con temática histórica ¿no deberíamos aprender algo de ella en lugar de perpetuar nuestros errores crónicos?

     
    • Rober Autor

      Hola Juan Manuel,

      Muchas gracias por tus palabras. Es prácticamente imposible gustar a todos, al final me quedo con que la gente aprenda personajes y hechos que desconocía y se interese por la historia, ese es el objetivo del blog realmente. Gracias por seguir el blog, espero leerte más por aquí, saludos.

       
  • Ricardo.

    Buenas. Lo cierto es que los tebanos ya hicieron algo parecido en la guerra del Peloponeso. En la batalla de Delio, contra los atenienses, también reforzaron el flanco izquierdo con la intención de provocar una ruptura. La diferencia estriba en que no retrasaron el resto de la línea y eso los puso en riesgo de ser flanqueados. Tuvieron que enviar refuerzos al ala derecha y, si bien acabaron venciendo, no fue una victoria rotonda y definitiva.

    Sin duda Epaminondas pensó en como resolver este problema, y lo hizo haciendo bascular la línea hacia atrás por el flanco derecho, eludiendo así el contacto y el riesgo de flanqueo por el enemigo.

    Creatividad en estado puro.

     
      • Rober Autor

        Hola Ricardo.

        Es cierto que en Delio se reforzó como dices, pero como también apuntas con acierto, la genialidad de Epaminondas está en la sencillez del orden oblicuo. Una solución a priori tan simple revolucionó el combate de orden cerrado en Grecia, y permitió a Tebas y su batallón sagrado la hegemonía durante unas pocas décadas.
        Muchas gracias por tu comentario, un saludo.

         
    • Rober Autor

      Hola Cónsul, que bien leerte en los comentarios.
      Mejor que nadie sabes que una reforma a tiempo puede marcar la diferencia. Filipo II supo verlo y sacar provecho de lo que aprendió en Tebas, cogió una Macedonia mediocre y la elevó a estado preponderante en Grecia.
      Un saludo y muchas gracias por tus palabras.

       
    • Rober Autor

      Gracias por tus palabras Alfonso, la verdad es que con un armamento y táctica similar, los griegos debían innovar si querían la hegemonía entre las polis, los tebanos lo consiguieron por un breve periodo, más tarde fue Filipo II de Macedonia (padre de Alejandro) quien revolucionó de nuevo con su falange.
      Un saludo Alfonso.

       
  • NANCY GRACIELA FERREIRA

    hola soy Nancy de Argentina y estoy entrando al segundo año del profesorado de historia , no por eso creas que se mucho de eya , por el contrario ingrese a este curso para aprender y sobre todo mi interesa gresia y esparta , lo vi el año pasado por ensima pero tengo que dar mi exmen final y me encantaria poder contar con tus historias , , gracias me gusta el espacio , saludos