Filipo II de Macedonia. Los reyes no nacen, se forjan (I) 10


Filipo II de Macedonia es uno de esos personajes que aun habiendo conseguido grandes logros, estos han sido eclipsados por las increíbles conquistas y campañas de su hijo, el gran Alejandro Magno. Grandes gestas que probablemente no hubiera conseguido sin la tenacidad y la capacidad de adaptación de Filipo.

Filipo no solamente es considerado hoy en día un gran militar, sino que muchos historiadores revindican su papel como gran estadista. Supo modernizar y optimizar un reino que a pesar de contar con ricos recursos naturales se encontraba continuamente sumido en la inestabilidad política y en perpetuos enfrentamientos con sus vecinos. Filipo utilizó todas las herramientas de las que disponía para afianzar sus fronteras; pactó, sobornó, usó la diplomacia de manera muy eficiente y cuando la guerra era el camino escogido, sus enemigos temblaban ante sus falanges. Tal fue la eficacia de sus reformas militares, que llegó a conseguir lo que ningún otro griego había hecho antes: la dominación de toda la Hélade. Nada hacía prever unos años antes de Filipo que Macedonia estaba llamada a conquistar medio mundo conocido.

Situado al norte de Tesalia, Macedonia era un reino montañoso salpicado de profundos valles y grandes bosques, que compartía frontera con el reino de Iliria al oeste y con los tracios al este. Por el norte los peonios acosaban el reino al menor signo de debilidad, y las polis griegas del sur consideraban a Macedonia poco más que una tierra de semibárbaros.

En este ambiente tan adverso vino al mundo Filipo, en el año 382 a.C. (fecha más aceptada). Era hijo de Amintas III y Eurídice (hija de un régulo que controlaba un pequeño reino en la zona de Lincestas). Filipo tenía una hermana, Eurínoe y dos hermanos mayores, Alejandro y Pérdicas.

De los primeros años de vida de Filipo escasean los datos (como suele ser normal en estos casos). Se conservan fragmentos coetáneos a la infancia del macedonio, pero solo dan una visión muy simple del modo de vida en la corte. Se sabe que desde bien joven destacaba como buen jinete y que poseía una gran habilidad en las cacerías. Pero no sería hasta la muerte de su padre, Amintas III (370 a.C.) que empezamos a tener mucha más información sobre su persona.

Situación de Macedonia al nacimiento de Filipo II.

Situación de Macedonia al nacimiento de Filipo II.

Su hermano mayor, Alejandro II heredó el trono, pero también heredó un enfrentamiento contra el rey de los Ilirios, Bardilis I, que durante años acosó las fronteras macedonias mientras Amintas aún vivía.

Alejandro necesitaba estabilidad para organizar su posición frente a los nobles macedonios, y no podía dedicar más recursos en una estéril defensa que solo haría minar el tesoro real. Firmó la paz con Bardilis, y como garantía del tratado envió a Filipo como rehén amistoso a Iliria.

Por entonces Filipo no debía de contar con más de trece o catorce años pero enseguida se dio cuenta de porqué Bardilis suponía un enemigo tan correoso. En su estancia en Iliria, que duró cerca de un año, tuvo la ocasión de contemplar que su ejército estaba equipado con estupendas panoplias sicilianas llegadas de Siracusa. Además Bardilis siempre mantenía a parte de su ejército operativo, preparado para cualquier eventualidad.

Filipo tomó nota de la ventaja en combate de un buen equipo, y que el entrenamiento de sus campesinos, lejos de suponer una merma para el reino Ilirio, proporcionaba una fuerza de acción rápida para cualquier movimiento de ataque o defensa.

En casa, Alejandro decidió que tenía que recuperar prestigio y territorio a costa de los tesalios. En una corta campaña pudo hacerse con el control la zona que abarcaba las ciudades de Larisa y Cranón.

Aunque la alegría de la victoria no duraría mucho para Alejandro, apenas un año después de ascender al trono, Ptolomeo Aloros (familiar de Filipo y Alejandro) ordenó la muerte del rey. Ptolomeo maniobró para hacerse con el control del reino, pero no fue el único. Un nuevo pretendiente llamado Pausanias desafió la posición del reciente rey, creando (otra vez) inestabilidad en la zona y provocando la intervención de uno de los generales más afamados del momento,  el ateniense Ifícrates.

El padre de Filipo siempre mantuvo buenas relaciones con los atenienses, a los que vendía la estupenda madera de sus bosques para su extensa flota. Especial relación la que le unía a Ifícrates, al que terminó adoptando.

El strategos ateniense sirvió como mercenario al rey de Persia en la invasión de Egipto del año 373 a.C. Pero la falta de hoplitas pesados debido a los continuos conflictos en Grecia le obligó a improvisar con lo que tenía a mano. Y lo que tenía en cantidad eran peltastas, unas unidades entremedias de la infantería ligera y pesada. Los equipó con largas lanzas y los entrenó como a una unidad de “hoplitas de sustitución”.

Esta especie de precursor de la falange macedónica dio un estupendo resultado contra los partidarios de Pausanias, que fue inmediatamente expulsado de Macedonia. La facilidad con la que estos peltastas vencieron a Pausanias quedó grabada en la mente de Filipo que iba añadiendo conceptos a sus ideas para el futuro.

Ifícrates tuvo que abandonar Macedonia al poco de derrotar a Pausanias dejando a Ptolomeo vía libre para seguir recabando apoyos para el trono. Pero Tebas, que ya tuvo que intervenir cuando Alejandro II invadió Tesalia, envió un ejército de mercenarios tesalios al mando de Pelópidas. Como medida preventiva para asegurar la estabilidad en Macedonia, Pelópidas exigió la entrega de rehenes por parte de los dos contendientes al trono (Ptolomeo y Pérdicas). Como ya imaginaréis uno de esos rehenes era Filipo, que de nuevo era utilizado como moneda de cambio para asegurar una endeble paz en casa.

Aspecto de los peltastas de Ifícrates. Ilustración de Pablo Outerial.

Aspecto de los peltastas de Ifícrates. Ilustración de Pablo Outerial.

La estancia de Filipo en Tebas se alargó por tres años, desde los quince hasta los dieciocho, y sin duda fue crucial para terminar de forjar su carácter, educación y formación militar. La información de este periodo está plagado de contradicciones entre fuentes, por ejemplo Plutarco afirma que fue discípulo y amante de Pámenes, sin embargo Justino y otros historiadores aseguran que fue aprendiz del mítico Epaminondas, creador del orden oblicuo y comandante del mortífero batallón sagrado de Tebas.

Esta última es la versión más aceptada por los estudios modernos, y la más lógica por los acontecimientos que sucederían en el reinado de Filipo. Podemos suponer casi con total seguridad que fue en la ciudad de Beocia donde Filipo aprendió filosofía, aritmética y oratoria. Tomó nota del citado orden oblicuo de Epaminondas, cómo aprovechar el invierno para campañas militares y el uso de la caballería, tan fundamental para los ejércitos macedonios, probablemente de la mano de Pelópidas.

Cuando regresó a Pella, Filipo con tan sólo dieciocho años, se había convertido en un completo estadista. Sólo necesitaba una oportunidad para poner en práctica lo aprendido y empezar a desarrollar sus planes de futuro. Esta oportunidad se la brindó su hermano Pérdicas, que había eliminado a Ptolomeo Aloros convirtiéndose así en rey de Macedonia.

Pérdicas enseguida se dio cuenta del potencial de su hermano (o quizás sólo quería alejarlo de la corte) y le asignó el gobierno de una de las provincias fronterizas, zonas siempre inestables e inseguras. Filipo comenzó a gestionar con éxito la provincia y a aseguró la frontera rechazando cualquier incursión extranjera. Sus hombres empezaban a respetar a aquél jovenzuelo de apenas veinte años que mostraba mucha más determinación que cualquier otro estrategos que los hubiera dirigido. Su táctica de fijar al enemigo con la infantería mientras asestaba un golpe mortal con la caballería (yunque y martillo) era terriblemente eficaz.

Sin embargo en Pella las cosas no iban tan bien. Debido a la alianza con los Beocios, Macedonia sufría ataques atenienses en varias de sus ciudades. Plazas tan importantes como Pidna y Metone cayeron ante el empuje de los áticos.

Finalmente Pérdicas tuvo que firmar una paz que le dejaba en una posición muy débil respecto a aliados y enemigos, Macedonia cada vez perdía más peso entre los griegos. El rey no podía permitirse tal revés para la diplomacia, y comenzó a preparar una ambiciosa campaña contra el reino de Iliria para recuperar estatus y reponer las arcas reales con el saqueo.

La expedición fue un desastre, el poderoso rey Bardilis I derrotó a Pérdicas causando casi 5.000 muertos entre los macedonios, prácticamente un tercio del total del ejército. El mismo rey murió en la batalla, dejando de nuevo el trono macedonio vacío. Filipo vio su oportunidad para hacerse con el poder, y enseguida comenzó a maniobrar para convertirse en el monarca.

Pérdicas tenía un hijo llamado Amintas, que por sucesión le correspondía ascender al trono, pero su corta edad propició que Filipo lo apartara del poder sin demasiados problemas. Fue en octubre del año 360 a.C. cuando Filipo asumió la regencia de los macedonios con apenas veintidós años.

Heredaba un reino débil política y militarmente hablando. La frontera con Iliria estaba totalmente desprotegida y Bardilis estaba más que dispuesto a hacer pagar a Macedonia la osadía de Pérdicas. Los peonios reanudaban sus incursiones por el norte y los tracios aprovechaban para hacer lo propio por el este.

No era momento para la fuerza, Filipo sabía que su ejército estaba muy tocado, la diplomacia y el oro serían su garantía en esta ocasión. Compró la paz a peonios y tracios, dejándolos momentáneamente satisfechos. También retiró por precaución una guarnición que poseía en la ciudad de Anfipolis, no fuera que los atenienses encontraran una excusa para atacarle.

Una vez asegurada la mayor parte de sus fronteras, Filipo se dispuso a convertir el maltrecho ejército macedonio en una máquina perfectamente engrasada y dispuesta para la conquista.

Pero lo primero era empezar “barriendo la casa”, deshaciéndose de los posibles rivales y usurpadores en una campaña de asesinatos y destierros. Después potenció la escuela de pajes reales, aumentando el número de nobles que serían instruidos en el helenismo, a la manera del propio Filipo. Así acercaba a la nobleza macedonia hacia su posición a la vez que mejoraba cuantitativa y cualitativamente su caballería.

Falange macedónica. Ilustración de Johnny Shumate.

Falange macedónica. Ilustración de Johnny Shumate.

Intensificó la explotación de sus minas de oro y reestructuró la recluta de nuevas levas en un sistema de distritos que aumentó el número de efectivos ostensiblemente, pasando de una fuerza de 10.000 a 24.000 efectivos en infantería. Cada distrito debía aportar un contingente concreto de soldados que eran entrenados en las mismas zonas de reclutamiento. En caso de guerra los contingentes se reunirían para formar un ejército preparado para actuar rápidamente.

Filipo dotó de un carácter nacional a su fuerza de combate. Proporcionó la panoplia completa a cada uno de los infantes, eso sí, bajo pena de fuertes castigos si la perdían o vendían parte de ella. Los entrenó para que formaran en líneas compactas y disciplinadas ideales para fijar al enemigo con sus largas lanzas que llegaban a medir de cinco a siete metros de largo (sarisas).

Esta arma de acometida pesaba tanto que se tenía que dividir en dos partes para su transporte, además impedía manejar un escudo de gran tamaño como puede ser el aspis, con lo cual su tamaño se redujo bastante como para ser embrazado y manejar la sarisa con las dos manos. El resultado era un bosque de lanzas impenetrable capaz de hacer picadillo a cualquier caballería y a la mayoría de la infantería pesada que se pusiera por delante.

Combinado con la versatilidad de los hetairoi (compañeros) y su formación en cuña, Filipo convirtió un ejército en decadencia en una máquina de guerra casi perfecta en su época. Es cierto que muchas de estas reformas se mejoraron con los años y no todas empezaron a la vez, pero quiero dar una imagen global de como la visión de Filipo II tomó forma ese invierno del 359 a.C.

Macedonia ya estaba preparada para devolver golpe por golpe. Aquella nación de semibárbaros estaba dispuesta a unir toda Grecia bajo un mismo hombre, el primero que conseguiría el sueño panhelénico, Filipo II de Macedonia.

Bibliografía y fuentes:

Arturo Sánchez Sanz, Filipo II y el arte de la guerra.

Revista Desperta Ferro Nº 21, Filipo II de Macedonia.

Plutarco, Vidas paralelas.

Jorge Juan Moreno Hernández, La táctica macedónica en tiempos de Filipo.

 

Acerca de Rober

Me llamo Roberto y nací en el año 1979 en Madrid. Apasionado de la historia desde siempre, mi única intención es que compartamos y divulguemos en este espacio cada pedacito de la antigüedad que tanto nos gusta. Me encantaría que recorrieras conmigo este periodo. ¿Te apuntas?, pues bienvenido a Historia o leyenda.


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10 Comentarios en “Filipo II de Macedonia. Los reyes no nacen, se forjan (I)

    • Rober Autor

      Hola Edgar.
      Muchas gracias, me alegra que te guste la serie de artículos sobre Filipo. Espero que disfrutes del resto del blog. Un saludo.

       
  • Adolfo

    ¡Nada mal Rober! Ciertamente las conquistas del magno fue posible por las reformas y fortalecimiento de Macedonia realizados por su padre, dando los medios necesarios a su hijo para conquistar medio mundo. Por cierto, ya extrañaba tus artículos 😉

     
    • Rober Autor

      Hola Adolfo.

      ¡Ya hemos vuelto de vacaciones! Había que hacerlo con un personaje potente, y creo que Filipo reúne todas las cualidades para una buena serie de textos.

      Efectivamente Filipo fue fundamental para el éxito de Alejandro en Persia. Heredó un ejército formidable, disciplinado y preparado para cualquier contingencia como demostraron en las campañas del Magno. Este fin de semana tendrás la segunda parte, espero no decepcionar 🙂

      Me alegra mucho volver a leerte, un saludo.

       
  • @Ysphanya. La Gémina de mi CÉSAR. La que ama sus historia, TODA. Y con muchísimo orgullo me identifico hoy, para recordar el honor de la gloria de mi Filipo II, EL MACEDONIO GRIEGO.

    Me produce gran satisfacción que hayas leído a mis admirados: Plutarco y Arturo Sánchez Sanz. No sé si conoces el artículo que Hugo A Cañete le dedicó a mí también admirado Filipo en una web: gehm.es, si te parece conveniente, léelo, merece la pena.
    Y permíteme estas líneas aunque sean repetitivas en tu exposición, en mi admiración a este hombre Y de paso a todos los Griegos inmensos que forjaron desde la cultura a la lucha grandiosa durante siglos, que hay tantos que tú y yo y muchos sabemos que llenarías el blog. Y somos herederos de ellos puesto que Roma absorbió su grandeza. Y nosotros somos romanos hispanos, y más…Una tierra Única (Iberos, Celtas.. Aníbal se forjó en nuestra tierra, y nuestros diversos pueblos “bárbaros” no eran como otros más allá de los Pirineos, recordemos Tartessos, por ejemplo…jo!! es que se me viene a la cabeza nuestra grandeza histórica y me emociono tanto, que, no sé si será por qué soy mujer o sensiblona o que se yo, pero mis ojos se llenan de humedad natural y mi corazón palpita más.

    Alejandro le debe la grandeza a ese padre, y a esa madre, si, su carácter ( que ella no vivía rodeada de serpientes, ni era una mezquina rencorosa, Hollywood abofetea la historia). Filipo se sentía Griego, y lo era. Creo rutas para la economía y paso de tropas en: Tracia, Iliria,Tesalia…Fundó ciudades.Helenizo Macedonia.Mando colonos a zonas rurales. Fomentó la agricultura rural.Se rodeó de nobles y consejeros de diversos lugares, no sólo macedonios.AMADO POR SUS SOLDADOS.Lleno de heridas,luchando junto a ellos. Cercano a ellos y a su pueblo. Reconcilió enemigos. Gran político, gran Estadista, gran Orador, gran Diplomático. BUSCANDO LA HELENIZACION de todos.Gran impulsor de la cultura griega. Lleno de victorias. Gran conquistador.Logrador de lo que sus anteriores anhelaban: dejar de ser vistos como bárbaros, y lo logró en muchos sitios lejanos (Aunque ya sabemos que Atenas, por ejemplo creyóse la única civilizada ☺️, y en buena parte tenía su peso histórico para ello, pero bueno). Buscador de acuerdos con los conquistados, e inflexible si se acababa en combate. Respeto tradiciones de los conquistados. Planeo sobre Asia, pero la muerte le llego demasiado pronto. Imaginemos ese futuro al lado de su hijo….si hubiesen sido como Amílcar y su camada, tan unidos…Xd! Filipo era muy inteligente, no esa vulgaridad y bestia que nos puso la famosa película. Esta eclipsado, y también es algo normal, pues tuvo un hijo que fue más que 1 portento, pero es su gens. Me recuerda siempre a Amílcar, ya que este forjó una increíble lucha aquí en hispania con los Iberos conquistando la península para sus hijos a los que amaba tanto que murió en una batalla por salvarlos a ellos, y fue el que mordió primero a la orgullosa Roma. Pero eso Rober, como dices siempre: Es otra historia 🙂
    Y bueno, que cuando se escribe tanto ( sin ser buena escritora e tan subjetiva) se aburre xd! Tendré que acabar mi rollo. Discúlpame esta intrusión, pero no me pude resistir, como dice una canción. Pero de veras, cada adjetivo y hechos que le he asignado, si me gustaría que quien pase por esta página los medite, pues no son baladí.
    Y gracias por haberme recordado a ese hombre. Leí tu dedicación a Filipo el otro día, y he esperado a tener tiempo en fin de semana, aposta, para agradecerte, y escribir esto.
    Me gustaría que leyeses sobre más griegos, que hay tantos grandes, que no te faltarían temas.
    Un Saludo. Y Mucha Historia!!

     
    • ☘ La desastre en ortografía y redacción, autora de este comentario @Ysphanya🙊🙈

      DiISCULPAS por el corrector( escribo sin pc con 1 medio de letra pequeña: ese por qué va junto y sin tilde, creo por “ser causa, consecuencia) mi nulo repaso como se debe hacer al escribir, con atención y no más tarde,mis faltas ortográficas y de gramática, y si he errado u omitido tildes.La EGB la aprobé hace muchísimos años. Carezco de estudios superiores, pero me siento muy orgullosa de mi vida laboral/personal tras esos básicos estudios.
      Por cosas como esta no suelo escribir. Consecuente con lo que se tiene, sin remordimientos. También hay “muy cultos” que se creen “estupendos” con la letra Y no lo son. Eso sí, escribir es maravilloso de forma personal y a veces pública. Repito: Mis disculpas.

      Pd: Mucha Historia!!

       
    • Rober Autor

      Hola Rosa.
      Me encanta la gente tan apasionada por la historia como tú. El espíritu del blog es el que esta disciplina llegue cada día a más gente, que hay muchas cosas por descubrir en el pasado, muchos personajes y eventos que son apasionantes.

      Me alegra que te guste el artículo porque todavía queda alguno más sobre Filipo, espero que lo disfrutes igual que este. Un saludo.

       
  • Alf

    ¡Estupendo una vez más Rober!. Has plasmado lo que en realidad fue: Alejandro consiguió sus conquistas gracias a la máquina militar que diseñó su padre.
    Saludos

     
    • Rober Autor

      ¡Hola Alfredo!

      Espero que hayas pasado un buen verano.
      Muchas gracias, la verdad es que sin Filipo la posterior conquista de Persia de Alejandro hubiera sido harto difícil. Filipo fue un estadista de primera al que no le tembló el pulso siempre que se tratara de mejorar la posición de Macedonia.
      La semana que viene continuaremos con la segunda parte del artículo, espero que también lo disfrutes. Un saludo.