El rey en Roma 3


Post de invitado por Carlos Romero @CarlosRomm
 
Comenzaremos esta futura serie de relatos históricos donde se tratará de las instituciones jurídico-políticas romanas, hablando de la misteriosa figura del rey o rex, cuya existencia se remonta a los siglos más arcaicos, oscuros y legendarios de la historia romana. 
Ya la propia etimología de la palabra( reg-)compartida por muchas lenguas nos indica que estamos ante una institución común entre los descendientes de los indoeuropeos. Hemos de decir que disponemos de dos fuentes de distinta naturaleza para conocer el devenir de la monarquía romana: la legendaria (principalmente Marco Virgilio, Tito Livio o Plutarco) y la científico-arqueológica moderna.
 
Representación y simbología.
 
Empezaremos reseñando sucintamente una serie de características que en cuanto a la indumenta y el adorno rodean al rey. A saber. 
De carácter sacro, viste de púrpura como Júpiter, pater deorum; se pasea por la ciudad en carroza tirada por los mejores caballos mientras que adorna su cara de sangre cual dios inmortal. Le preceden doce lictores portadores de los fasces o haz de 30 varas unidas(una por cada curia), símbolo del poder punitivo del que lo porta. Se sienta, en definitiva, en público en su silla curul. Vemos que muchos atributos regios permanecerán a lo largo de los siglos de historia de la urbe cuando era tanto el odio que sentía el populus romanus a la monarquía que la mera mención al rey en Roma se consideraba como nefas. 
Parece que la figura del rey, basándonos en sus adornos y símbolos, era de origen etrusco, no latino. Ello nos lleva a pensar que la dominación etrusca cambió radicalmente la naturaleza primitiva latino-sabina de la ciudad de la ruta de la sal: Roma, en cuyo heterogéneo seno coexistían elementos latinos, sabinos y ,sobre todo entre las altas esferas, etruscos.
 
Leyenda e historia de los 7 reyes romanos
 
La cronología de Marco Terencio Varrón arroja la cifra 244 años de duración del regnum romanum, esto es, desde el 23 de marzo del año 753 a.C hasta el 509 a.C o 244 ab urbe condita / desde la fundación de la ciudad. Rómulo, hijo de Marte, fue, aparte del primer monarca, el fundador de la ciudad que gobernaría el mundo. Repobló las colinas circundantes con gentes venidas de los alrededores, incluyendo a los sabinos tras el  rapto famoso de sus mujeres.
Los siete reyes de Roma.

Los siete reyes de Roma.

Asimismo, organizó el pueblo en 30 curias, agrupadas en 3 tribus divididas en función de su nacionalidad de origen: ramnes o romanos puros seguidores de Rómulo, tites o sabinos y luceres de composición mixta. Por otro lado,se rodeó de los cabeza de familia o pater familias de los cien clanes más virtuosos, fieles y valientes de la ciudad, dando lugar al Senado e indirectamente al patriciado.
 
Se le conoce como un rey guerrero que gobernó durante décadas hasta su ascenso a los cielos de forma misteriosa . La leyenda señala que, tras su desaparición, se convierte en el dios Quirino. A Rómulo le suceden varios reyes consecutivamente: Numa Pompilio, configurador de las instituciones religiosas y sus procedimientos, Tulio Hostilio, conquistador de Alba Longa, Anco Marcio, constructor del primer puente sobre el Tíber y del puerto de Ostia, Tarquinio Prisco, edificador del Circo Máximo y del alcantarillado de la ciudad, Servio Tulio, creador de la división por centurias del pueblo y de esta clase de comicios, y por último, Tarquino el Soberbio, caracterizado por su tiranía así como por la construcción del Templo a Júpiter Capitolino. Según la tradición, éstos últimos monarcas eran de ascendencia etrusca y trajeron a Roma numerosos elementos característicos de su pueblo como las fasces, el triunfo, el color purpura, la
silla curul en forma de X, etc…
 
El despotismo del último Tarquinio hizo que el pueblo,liderado por Lucio Junio Bruto y Lucio Tarquinio Colatino, le expulsara definitivamente de Roma. Deseoso de recuperar su poder, acudió armado y auxiliado por el rey de Clusium Lars Porsena a la ciudad, siendo vencido por el coraje y el ardor / virtus de los romanos. De entre los cuales destacaba por su extremo patriotismo y valentía Horacio Cocles que detuvo él solo a las hordas etruscas en el puente Sublicio mientras sus camaradas lo demolían con el fin de evitar la invasión de la ciudad.
 
Hasta aquí la leyenda. Hoy en día resulta imposible negar el indiscutible pasado etrusco de Roma.  De hecho, el propio nombre de Roma deriva del término con el que los etruscos conocían al Tíber: Rumón, y no de Rómulo como señalan los autores clásicos. La ciudad es de notable importancia estratégica pues se constituye como punto clave en la ruta de la sal y como conexión entre la propia Etruria y la Campania griega. Posiblemente por ello, los etruscos se hicieron con el control de la ciudad. Así, se señala que en plena decadencia etrusca Lars Porsena tras ser derrotado por el tirano de Cumas Aristodemo y en pleno regreso a su patria, estableció un protectorado en Roma dirigido por los patricios con el auxilio de un magister. Corrían los inicios del siglo IV.a.C. Parece que las fechas coinciden.
 
Elección y ceremonia de acceso al cargo.
 La monarquía romana no es hereditaria ni electiva sino testamentaria, es decir, el rey nombra a su sucesor por testamento. El candidato es posteriormente reafirmado por el Senado. Es investido de imperium o máximo poder ejecutivo en una ceremonia similar a la que posteriormente realizarán los cónsules: un augur invoca a Júpiter Óptimo Máximo para que ratifique al nuevo monarca, pasando éste a continuación a realizar auspicia o augurios con el fin de comprobar que
los dioses dan la aprobación al reinado.
 
Imperium: facultades y funciones.
 El imperium del rey es maius, esto es absoluto sobre todo y sobre todos, estando únicamente sometido precisamente a los auspicia. Así pues, el auspicium ayudará, aprobará o reprobará al rey en su acción de gobierno. Son los dioses que se pronuncian mediante los augurios quienes controlan el gobierno del monarca. Por tanto, el rey actúa con poderes absolutos y vitalicios, dispone de la facultad de dictar la guerra y la paz, y del ius vitae ac necis, o derecho sobre la vida y la muerte de sus súbditos. Efectivamente, el populus romanus primitivo no era soberano, sino propiedad del rex. Asimismo, detenta la facultad de distribuir las tierras públicas entre los particulares y de nombrar otros magistrados. Particularmente me inclino por la hipótesis señalada por Coli, según la cual y a diferencia de la teoría de Momsem, el rey no es un magistrado, sino un jefe religioso con poderes totales, propietario del populus. Observamos una cercana semejanza con la familia patriarcal antigua, haciendo una analogía entre el rey como pater familias y el populus como familia sometida a su autoridad.
Horacio en el puente. Iluestración de Severino Baraldi.

Horacio en el puente. Iluestración de Severino Baraldi.

 
Auxiliares del rex.
 Por último debemos hacer una breve referencia a una serie de cargos públicos que actúan como auxiliares del propio rey. A saber: 
Praefectus urbis, es el encargado de la defensa y administración de la ciudad,
Tribunus celerus, como comandante de caballería
Duoviri perduellionis, magistrados judiciales con jurisdicción sobre los delitos de traición.
Quaestores parricidi, instructores y enjuiciadores de delitos de homicidio y análogos.
 
En definitiva, aún se discute entre la doctrina cual era la naturaleza del rey así como sus facultades exactas, incluso se pone en duda la propia existencia de los siete reyes romanos, no obstante lo que resulta claro es que en los primeros tiempos de la ciudad-estado de Roma, como en la mayoría de urbes en sus inicios, el poder estaba centralizado en una institución: la monarquía, posiblemente liderada por un rey etrusco.
 
Bibliografía.
Derecho Público Romano. Camacho Evangelista Fermín.
Scritti di Diritto Romano. Coli U.
 
 
Carlos Romero(@CarlosRomm)
 

Acerca de Rober

Me llamo Roberto y nací en el año 1979 en Madrid. Apasionado de la historia desde siempre, mi única intención es que compartamos y divulguemos en este espacio cada pedacito de la antigüedad que tanto nos gusta. Me encantaría que recorrieras conmigo este periodo. ¿Te apuntas?, pues bienvenido a Historia o leyenda.


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3 Comentarios en “El rey en Roma

    • Rober Autor

      Hola Pablo, sin duda el artículo escrito por Carlos Romero nos acerca a una época no tan conocida de Roma, pero que sin duda alguna la marcó para siempre pues la aversión obtenida hacia la monarquía sería una constante hasta el fin de la república y más allá, pues incluso el propio Augusto tuvo la precaución de hacerse con el título de princeps (primero entre iguales). Gracias por tu comentario y por seguir el blog.

       
  • Guzmán

    Hola amigo, creo que deberías revisar tu información sobre la época etrusca de la monarquía, las teorías de ocupación etrusca de Roma de Aldolfi de mediados del siglo XX, ya han sido descartadas en la actualidad por no tener ninguna base arqueológica, además de por no tener base lógica, ya que se basaban en la idea de que los etruscos eran colonos militares, cuando no lo fueron nunca, si no que eran colonos más bien de tipo mercantil, creaban colonias comerciales, sobre todo en la zona de Campania para comercia con la Magna Grecia y luego en la idea también errónea de que Etruria fue un estado unitario con una política común, cuando en realidad sabemos que fueron una serie de ciudades estado independientes con unos elementos culturales y religiosos comunes.
    En este momento la teoría más aceptada habla de un proceso de aculturación y de emigración etrusca en Roma, aunque en ningún caso de una ocupación ni de tipo militar ni política.