Democracia en Atenas 13


El legado que nos han dejado culturas como la griega y la romana todavía es visible en nuestros días. No sólo me refiero a los monumentos más conocidos y los continuos hallazgos arqueológicos que aparecen por toda Europa. Me refiero a aspectos actuales como el sentido de urbanidad, el idioma, leyes, estructuras civiles, etc. Pero por norma general de la que occidente se siente más orgulloso es de nuestra forma de gobierno: la democracia. ¿Pero es realmente una democracia la sociedad en la que vivimos? ¿Qué diferencia existe entre la democracia ateniense y la actual, si es que la hay? Hoy en Historia o leyenda vamos a conocer la primera democracia un poco más a fondo.

Atenas siempre se consideró así misma como el faro de Grecia en todos los aspectos. El comercio, la cultura, el poderío naval y por supuesto la política. Pero como podéis imaginar la democracia no brotó del suelo como si fuera un regalo de la mismísima Atenea, la política ateniense pasó por muchos estados y altibajos hasta transformarse en democracia.

La Atenas arcaica tenía una monarquía, que terminó convirtiéndose en una oligarquía dirigida por la clase más noble y rica.  En ésta época la sociedad estaba dividida en cuatro tribus, sólo los pertenecientes o descendientes de éstas tribus eran considerados ciudadanos, por lo tanto, éstos privilegiados eran los únicos que podían participar de la vida política.

Las leyes eran claramente favorables a la clase noble, produciendo mucha desigualdad no solamente en la clase social sino en el equilibrio económico también. Tanto era así que no pocos ciudadanos nacidos libres terminaban endeudándose tanto que perdían su propia libertad y terminaban en la esclavitud.

Podemos decir que el primer paso en serio hacia la democracia lo dio Solón. Durante su mandato como Arconte, Solón cambió las leyes de la ciudad del Ática igualando un poco más los derechos entre la clase noble y el pueblo llano.

Ilustración que representa la asamblea ateniense.

Ilustración que representa la asamblea ateniense.

Realizó reformas tan importantes como prohibir que en los préstamos el aval fuera la propia libertad del endeudado. También permitió que el pueblo tuviera la oportunidad de apelar ante el tribunal de la ciudad.

Fue creador de la famosa boule, un consejo formado por cuatrocientos miembros que representaban las cuatro tribus de Atenas, cada una aportaba cien miembros al grupo. Y aunque los puestos importantes como el de Arconte, se reservaba a la clase noble, también permitió que cualquier ciudadano pudiera intervenir en la asamblea y tribunales.

Parece que Solón quedó contento con el resultado, aunque el camino acababa de empezar. De sus propias palabras podemos sacarlo en claro:

Al pueblo le di toda la parte que le era debida, sin privarle del honor ni exagerar su estima. Y de los que tenían poder y destacar por ricos, también de estos me cuide que no sufrieran afrentas. En asuntos tan grandes es difícil contentar a todos”.

Pero se podía llegar más allá, y fue Clístenes quien ahondó en el concepto del gobierno del pueblo. Y esto lo hizo haciendo una nueva repartición del censo, es decir, cambió la conformación de las tribus dividiendo las cuatro existentes en diez. Con la diferencia de que esta división se hizo en función territorial y no basada en lazos de sangre. Con esto se conseguía que los intereses de la zona en la que vivían primaran sobre los intereses familiares o del clan.

Cada tribu a su vez se dividió en otras tres zonas delimitadas por la geografía (costa, urbana y central), que a su vez tenía otra subdivisión llamada demos. Para poder gestionar este nuevo censo la boule aumentó hasta quinientos miembros, esta vez con cincuenta representantes por cada distrito.

Pero siempre existía la posibilidad de que un personaje con carisma copara las instituciones y se convirtiera en tirano o rey. Para que nadie se sintiera tentado, Clístines adoptó el ostracismo como método de disuasión, claro que como todos sabéis no fueron pocos los que terminaron abandonando obligatoriamente Atenas.

Poco a poco, con el paso de las décadas las reformas basadas en Clístenes continuaron, y aunque los cambios eran pausados cada uno de ellos servía para hacer a los ciudadanos más partícipes del gobierno.

Esquema que representa las instituciones democráticas de Atenas.

Esquema que representa las instituciones democráticas de Atenas. Autor Daniel Gómez Valle.

Después de las guerras médicas, Atenas sufre un auge rapidísimo con el que se convierte en el estado más importante de la Hélade. Las tasas e impuestos cobrados a otras ciudades estado son un ingreso constante que embellecen la ciudad y pagan a los magistrados y puestos “funcionarios”. Con Efialtes y Pericles la corriente continua, pero al ser derrotados por Esparta y sus aliados la situación se vuelve más precaria y la institución democrática pierde empuje.

La institución languideció hasta que fue finalmente absorbida por Roma, pero sentó unas bases para el futuro, que, de momento parece ser la forma de gobierno más justa. Ahora vamos a ver cómo eran las herramientas que tenía el pueblo para gobernarse a sí mismos en Atenas.

Los atenienses eran ciudadanos de pleno derecho a partir de los 20 años, edad en la que pueden integrarse en el ejército y la asamblea. Aunque realmente los cargos en el gobierno estaban disponibles a partir de los 30 años. Aunque era un sistema avanzado para su tiempo, no todo el mundo podía ni votar ni participar en la vida política. Mujeres, esclavos, metecos (extranjeros residentes y libertos) no podían ejercer sus derechos como personas y habitantes de la ciudad.

La mayoría de los cargos no eran electos, exceptuando algunos como el de arconte o estrategos. La elección era por sorteo, y durante su ocupación, el cargo era investigado y evaluado por la asamblea del tribunal, evitando que cualquier persona no cualificada permaneciera en el puesto. Además el ostracismo evitaba en gran medida la corrupción.

Los proyectos de ley eran propuestos por los cargos elegidos por sorteo, que debían ser aprobados por la asamblea (pueblo). Pero también cualquier ciudadano podía proponer una ley en la asamblea directamente, la votación por aclamación daría el resultado definitivo para el proyecto.

Otra de las instituciones más importantes eran los tribunales, encargados de administrar justicia separada de la propia asamblea. Efectivamente, nos encontramos ante la separación de poderes para asegurar la imparcialidad en las decisiones sobre la justicia. Los tribunales estaban conformados por 6.000 ciudadanos mayores de treinta años. Y también pasaban un examen para determinar su capacidad, antes y después del cargo.

Interesante video que explica las diferencias entre la democracia ateniense y el sistema actual.

Existían otras magistraturas que se dedicaban a regular y controlar las principales (tribunal y asamblea) y también de organizar las fiestas religiosas y eventos deportivos. Por lo tanto estamos ante la definición del gobierno del pueblo por antonomasia, un sistema donde es el propio pueblo quien propone las leyes y las aprueba o deniega. Un sistema exento de partidos políticos que velan por sus propios intereses y que se olvida del programa electoral una vez elegido. Por supuesto no era un sistema perfecto, tenía sus taras y sus recovecos legales. Pero a grandes rasgos no se me ocurre un sistema más justo y participativo para el pueblo y más teniendo en cuenta que hablamos de la edad antigua.

Podéis pensar que actualmente un ciudadano/a actual no se comprometería a la vida política. Pero pensad que durante dos veces en tu vida tuvieras la oportunidad real de aportar algo a tu ciudad o país en forma de ley y encima cobrando del estado. Creo que no es disparatado pensar en ello. Evidentemente con el sufragio universal y reconocimiento de los derechos humanos hemos dado pasos de gigante, pero a veces, mirar hacia atrás y comprobar que las cosas se pueden hacer mejor combinando lo antiguo con la moral nueva podría dar buenos resultados.

Lamentablemente el mundo antiguo estaba en continua agitación y el declive de Atenas después de la guerra del Peloponeso y el desastre de Sicilia fue degradando un estado cada vez más inestable. La puntilla la puso Roma con su expansión por el Mediterráneo, era tiempo para el futuro imperio que no nos trajo democracia, pero como todos sabéis nos aportó las bases para lo que hoy es occidente y nuestra cultura. Pero eso como también sabéis, es otra historia.

Bibliografía y fuentes:

Tucídides, La guerra del Peloponeso.

Aristóteles, Ética a Nicomaco.

Benita Benéites, La ciudadanía en la democracia ateniense.

 

Acerca de Rober

Me llamo Roberto y nací en el año 1979 en Madrid. Apasionado de la historia desde siempre, mi única intención es que compartamos y divulguemos en este espacio cada pedacito de la antigüedad que tanto nos gusta. Me encantaría que recorrieras conmigo este periodo. ¿Te apuntas?, pues bienvenido a Historia o leyenda.


Deja un comentario

13 Comentarios en “Democracia en Atenas

  • stevens

    hace poco mary beard hablo de esto :

    en una entrevista para el mundo, decia algo similar a lo que vosotros decis:
    “( Los romanos ) Nos enseñaron a admirar a Atenas, a tenerla en un pedestal. Sócrates, los filósofos, la democracia… Ésa no era la realidad de Atenas, claro, pero es la imagen que tenemos. ”

    http://www.elmundo.es/cultura/2016/10/07/57f632cd468aeb31148b464d.html

    en el diario, sin embargo aportaba otro enfoque :
    “Parece que la democracia ha quedado reducida a una foto de una urna y una papeleta.”

    http://www.eldiario.es/cultura/historia/Mary-Beard_0_566244163.html

     
    • Rober Autor

      Hola Manuel.

      Pones un buen ejemplo, sobre todo con la segunda entrevista. Es muy revelador que dice que la gente va desinformada a votar, es cierto, al fin y al cabo el voto actual no deja de ser un “like” que da poder para gobernar un país. Es la diferencia básica con la democracia original, entonces era el propio ciudadano quien hacía las leyes, ahí reside la diferencia entre democracia y república/monarquía representativa.

      Ojo, que no digo ni que sea peor ni mejor, me limito a divulgar y enumerar algunas diferencias entre los dos sistemas. Siempre teniendo claro que en historia aplicar baremos éticos en épocas diferentes es un error, por eso aclaro que me limito al sistema de gobierno.

      Un saludo y muchas gracias por tu comentario.

       
    • Rober Autor

      Hola Antonio.

      La definición de meteco es literalmente extranjero, creo que como en Roma para poder adquirir la ciudadanía el meteco debía ser libre y ser adoptado por algún ciudadano. Aunque el significado fue variando a con el paso del tiempo, meteco también podía ser un liberto (siempre extranjero). Es un término que se dio en toda Grecia, pero también en el sur de Italia, Sicilia y Cartago.
      Como siempre, muchísimas gracias por tu fidelidad y comentarios.

       
  • Alf

    Buen trabajo, aunque hablar de democracia, o como pones, “…gobierno del pueblo por antonomasia…” me parece cuando menos osado teniendo en cuenta que en los tiempos de máximo esplendor de Atenas con Pericles, por ejemplo, habría 20.000 ciudadanos de pleno derecho (todos hombres) que vivían sobre 1 millón de esclavos, muchos en las minas de plata

    Imagino que a los que alaban la democracia ateniense no se les ocurre pensar que de pervivir así seríamos esclavos, básicamente por leyes de probabilidad

    Eso no es democracia no tiene nada absolutamente que ver con lo que llamamos ahora con ese nombre. Se parece como un tomate a una piedra, es redondo, pero poco más

    Saludos

     
    • Rober Autor

      ¡Hola Alfredo!

      Cuando digo que es el gobierno del pueblo por antonomasia, me refiero a que es el propio pueblo (mejor dicho, quien era considerado pueblo) quien dicta las leyes, no un representante que luego puede hacer lo que le de la gana. Efectivamente, como digo en el artículo no era un sistema perfecto, pues la moral en la antigüedad tenía un baremo muy distinto al de hoy en día.

      En su máximo esplendor podemos hablar de más de 60.000 ciudadanos atenienses, contando con los distritos que no eran urbanos. Es cierto que a las asambleas acudían casi siempre los urbanitas y poco más, pero cualquier ciudadano era libre de acudir. Si hoy perviviera la democracia ateniense se supone que el problema del esclavismo no existiría, simplemente porque en nuestra sociedad no existe. Probablemente no funcionaría por otras razones, como el compromiso del ciudadano y siempre habría algún resquicio legal para amparar la corrupción, pero realmente sólo quería describir levemente las diferencias entre la primera democracia y la monarquía parlamentaria/representativa que tenemos hoy en día.

      No está en mi mano juzgar cual es mejor o no, ya sabes que me limito a divulgar. Las conclusiones las dejo al libre albedrío, considero que tengo unos lectores inteligentes para hacerlo, pero también es cierto que actualmente se nos llena la boca con la palabra democracia sin saber realmente en lo que consistía la original.
      Como siempre agradezco tu comentario y fidelidad al blog Alfredo. Te envío un fuerte abrazo.

       
      • Alf

        Gracias por tu respuesta, Rober. Relamente el comentario no lo he puesto por tí, de los que todos aprendemos, sino porque me parecía importante puntualizar en qué consistía la “democracia” ateniense de la que muchos hablan si saber de qué
        Abrazos y no me pierdo una, no, jeje

         
        • Rober Autor

          Hola de nuevo Alfredo.

          Estoy de acuerdo contigo, es cierto que mucha gente tiende a idealizar sistemas de gobierno de los que sólo se quedan con la “parte buena” y obvian los contras del sistema. Muchas veces se olvida que en la antigua Grecia no todo era ideal, ni mucho menos, si nacías como hombre libre tenías la oportunidad de prosperar, pero pobre de ti si nacías mujer o hijo de esclavos o metecos (libertos).

          Aprovecho para agradecerte tu continua participación en el blog, gente como tú sois el “genius” de Historia o leyenda. Un abrazo.